-
WhatsApp sólo puede ser usado por mayores de 16 años.
Los menores de esa edad sólo pueden hacerlo si es con una autorización
paterna específica, salvo que seamos menores emancipados legalmente.
-
WhatsApp puede cambiar las condiciones cuando quiera, el
usuario es responsable de revisarlas periódicamente para ver si hay
cambios y decidir si continúa utilizando el servicio o no. No
hacerlo implica aceptar cualquier cambio que venga. No se le avisará con
un "hey, hemos cambiado algunas cosas, ¿quieres leerlas antes de
seguir?".
-
WhatsApp no garantiza la confidencialidad de conversaciones y contenidos
intercambiados en su servicio. ¿O creían que cuando les dicen que
WhatsApp no tiene nada de seguro era una queja al aire? Y eso que ahora
encripta sus mensajes, hasta hace año y medio estaban en texto plano.
-
WhatsApp no borra conversaciones, sólo las oculta.
Nada nuevo en servicios digitales, por otra parte. Todas las
actualizaciones de estado que borremos quedan en sus bases de datos
aunque nosotros ya no las veamos en nuestro terminal ni en ningún otro.
Lo que hayan dejado escrito, escrito queda.
-
A WhatsApp no le enviamos sólo nuestro teléfono, sino nuestra agenda completa.
Para poder ofrecernos esa lista de 'Favoritos' con la lista de
contactos filtrada para mostrar sólo quienes usan WhatsApp, el servicio
recopila los datos de toda nuestra agenda.
-
No sólo recibe los números de nuestra agenda, sino la información completa de cada tarjeta de contacto:
nombre y apellidos, correo electrónico asociado, y si somos detallistas
y rellenamos todos los campos posibles, hasta cumpleaños, foto o
dirección física, entre otros.
-
Para que esos números estén ahí, WhatsApp da por sentado que esas personas nos han dado su permiso.
Es decir, si al abrir la aplicación por primera vez, WhatsApp coge toda
nuestra agenda de contactos, y alguno de esos contactos no quería y
decide denunciarnos, por ejemplo, toda la responsabilidad será nuestra
por tener ahí su información. Así que ya saben, a pedirle autorización
por escrito a cada contacto de su agenda por... tenerle en su agenda.
-
WhatsApp deja claro que el uso comercial está prohibido, quedando limitado al uso estrictamente personal.
Lo hace varias veces a lo largo de sus condiciones. Esto puede
considerarse saltado por todas las organizaciones que se comunican por
WhatsApp (craso error, por cierto), pero más aún por todos los que
realizan operaciones comerciales directamente a través de WhatsApp.
Desde portales de compra-venta hasta todos los
reparte-flyers, perdón, relaciones públicas que operan mediante WhatsApp con sus clientes. Y así podemos llevarlo a un buen número de relaciones laborales.
- ¿Eres de los que envía fotos subidas de tono o directamente vídeos porno a grupos de amigos? WhatsApp no te lo prohibe, pero sí que debes indicarlo directamente de forma previa a ese contenido. Al menos de acuerdo a sus condiciones.
-
WhatsApp se lava las manos respecto al contenido que enviemos mediante él.
Es decir, si enviamos un enlace a una web con contenidos ilegales, se
considera que están fuera del alcance de WhatsApp. Así que cualquier
daño ocasionado por ese contenido enviado quedará fuera de su
responsabilidad. Muy comprensible y normal.
-
Queda prohibido utilizar parte de WhatsApp para crear servicios clónicos o que emulen la aplicación.
Incluidas todas esas aplicaciones omnipresentes sobre todo en Play
Store acerca de ocultar la hora de la conexión, cambiar el fondo de
pantalla, espiar conversaciones, etc.
-
WhatsApp obliga a informarle si nos roban o perdemos nuestro terminal.
Se hace por si el ladrón o persona que lo ha encontrado hace un uso
indebido de WhatsApp. En ese caso, la responsabilidad será nuestra.
WhatsApp no se hace responsable de nada en ningún caso.
-
Queda prohibido el uso de bots que envíen mensajes masivos.
Para saber si ha sido así, WhatsApp se basa en el tiempo que un ser
humano puede tardar de forma razonable (es muy gracioso cuando todas las
compañías hablan del "uso razonable") en enviar cierta cantidad de
mensajes. Orientado sobre todo a spammers que se aprovechen del
método de WhatsApp en el que nos basta con conocer un número de móvil,
sea de quien sea, lo conozcamos o no, para tener un nuevo contacto.
-
WhatsApp no está en contra de los sniffers o analizadores de paquetes,
de hecho avisan que no están prohibidas herramientas como Ethereal,
tcpdump o HTTPWatch. Estas herramientas sirven para robar información
que comparta un dispositivo conectado a nuestra misma red, como una red
Wi-Fi doméstica... o una pública. No obstante, sí están en contra de
cualquier ingeniería inversa con su aplicación. Para hacer
tests de cualquier tipo hay que hacerlo previa autorización.
-
No podemos enviar contenido del cual no seamos propietarios o tengamos el permiso de su autor.
Esto incluye a las violaciones de propiedad intelectual. ¿Y adivinan
qué ocurre si no es así? WhatsApp se lava las manos, los responsables
seremos nosotros.
-
Si violamos las condiciones en repetidas ocasiones, WhatsApp puede eliminarlos del servicio.
Curiosamente, para determinar si hemos incurrido en esto durante las
ocasiones suficientes, WhatsApp se acogerá al criterio de sus authorized WhatsApp employees, agents, subagents, superagents or superheros.
Tal cual figura en sus condiciones. Lo cual le quita algo de seriedad a
un texto en el que no paran de repetir que todo lo malo que ocurra será
culpa tuya. Sobre todo al final, cuando lo dicen de forma explícita a
modo de recordatorio final.
-
Por supuesto, WhatsApp esta bien preparado: puede revocar estas condiciones cuando le dé la gana, que para eso es su servicio.
-
Cualquier incidente que nos ocurra con WhatsApp tiene un plazo de un año para denunciarse. Pasado ese año, se considerará que el incidente ha prescrito y no tendremos nada que hacer con WhatsApp.
-
Última frase de uno de los apartados finales de las condiciones de WhatsApp: AND AGAIN, USE THIS JUST FOR FUN. Traducido al español y al idioma no-verbal en el que nos entendemos todos, deja
toda tu información personal en nuestras manos, pero no uses WhatsApp
para hacer dinero, para intentar hacer dinero, o para meternos en un lío. Claro que de eso último WhatsApp ya se ha encargado de asegurarse de que no será así.
jueves, 20 de febrero de 2014
Resumen de las condiciones de WhatsApp: esto es lo que aceptaste sin saberlo
¿Eres consciente de lo que estás aceptando cuando utilizas WhatsApp?
¿Te has parado a leer las condiciones de WhatsApp para saber qué ocurre
con tus conversaciones? ¿Y las responsabilidades que asumes, frente a
las que WhatsApp rechaza? Es ese texto largo, con algunos tecnicimos y
en inglés que aparece en la pantalla la primera vez que usas la
aplicación. Son las condiciones de WhatsApp
por usarlo, las cuales se aceptan simplemente por usarla. No están
traducidas al castellano, así que aquí quedan explicadas de forma clara
la mayoría de sus puntos clave.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Facebook compra WhatsApp por 19.000 millones de dólares
Valla sorpresa me lleve al enterarme que Facebook compra la famosa aplicación de mensajería instantánea WhatsApp por un total de 19000 millones de dólares,
12000 millones en acciones, 4000 millones en efectivo y otros 3000
millones en acciones restringidas reservadas a fundadores y empleados de
WhatsApp durante los próximos cuatro años.
WhatsApp, que actualmente posee más de 400 millones de usuarios pasa así a ser propiedad de la gran red social, aunque Facebook anuncia que la aplicación de mensajería seguirá funcionando de forma independiente después de la operación, pero obviamente Facebook sacará partido de su enorme popularidad.
Ene Koum, cofundador de WhatsApp y actual CEO se unirá como ejecutivo y miembro de la junta directiva de Facebook. En el comunicado de prensa, Mark Zuckerberg dice que WhatsApp, compañía lider de la mensajería móvil, realiza un servicio incalculable, conectando a cientos de millones de personas cada día y según las cifras del anuncio, de los 450 millones de usuarios, el 70% lo utiliza a diario en sus comunicaciones, mientras sigue creciendo a ritmo de 1 millón de usuarios diarios. Con esos datos, cada usuario se valora en poco más de 40$.
Así, la adquisición de WhatsApp, que tan sólo tiene 55 empleados, le sale a Facebook a 345 millones por empleado, casi nada. WhatsApp, por su parte, dice en otro comunicado que la operación les dará la flexibilidad para crecer y expandirse, sin preocuparse por nada más que crear un servicio de mensajería más eficiente, rápido y lo más privado y personal posible. Lo que sí ha dejado claro Koum, y muchos usuarios ya se lo estarán preguntando, es que WhatsApp nunca ha tenido anuncios, y seguirá así.
WhatsApp, que actualmente posee más de 400 millones de usuarios pasa así a ser propiedad de la gran red social, aunque Facebook anuncia que la aplicación de mensajería seguirá funcionando de forma independiente después de la operación, pero obviamente Facebook sacará partido de su enorme popularidad.
Ene Koum, cofundador de WhatsApp y actual CEO se unirá como ejecutivo y miembro de la junta directiva de Facebook. En el comunicado de prensa, Mark Zuckerberg dice que WhatsApp, compañía lider de la mensajería móvil, realiza un servicio incalculable, conectando a cientos de millones de personas cada día y según las cifras del anuncio, de los 450 millones de usuarios, el 70% lo utiliza a diario en sus comunicaciones, mientras sigue creciendo a ritmo de 1 millón de usuarios diarios. Con esos datos, cada usuario se valora en poco más de 40$.
Así, la adquisición de WhatsApp, que tan sólo tiene 55 empleados, le sale a Facebook a 345 millones por empleado, casi nada. WhatsApp, por su parte, dice en otro comunicado que la operación les dará la flexibilidad para crecer y expandirse, sin preocuparse por nada más que crear un servicio de mensajería más eficiente, rápido y lo más privado y personal posible. Lo que sí ha dejado claro Koum, y muchos usuarios ya se lo estarán preguntando, es que WhatsApp nunca ha tenido anuncios, y seguirá así.
Facebook Beta ahora permite insertar fotos en comentarios, etiquetar y modificar álbumes
Facebook no quiere quedarse atrás. Durante el día de hoy ha publicado una actualización para sus dos canales de betatesting;
la versión alpha y la beta. La aplicación beta solo está disponible
para aquellos que se hayan unido al canal de probadores oficiales, y
normalmente se introducen cambios muy poco a poco, pero esta vez han
venido varias mejores importantes de golpe.
Las distintas novedades son:
La app de la red social por excelencia es muy compleja e intentar abarcar todo lo que se puede hacer en la versión web es difícil, pero en ello están trabajando y poco a poco deberíamos tenerlas en nuestra aplicación para Android. Dejamos el link para unirse al canal beta y espero sus comentarios si utilizaran mucho estas opciones.
Unirse a la comunidad de betatesters de Facebook
Las distintas novedades son:
- Insertar imágenes en los comentarios
- Eliminar y editar álbumes de fotos
- Etiquetado de fotos
- Nuevas capacidades de gestión para el grupo de administradores
La app de la red social por excelencia es muy compleja e intentar abarcar todo lo que se puede hacer en la versión web es difícil, pero en ello están trabajando y poco a poco deberíamos tenerlas en nuestra aplicación para Android. Dejamos el link para unirse al canal beta y espero sus comentarios si utilizaran mucho estas opciones.
Unirse a la comunidad de betatesters de Facebook
Cómo lidiar con stalkers o acosadores en redes sociales
Siempre hubo acosadores en este mundo pero con la dimensión de
internet estos términos cobran otro sentido. La comunicación a través de
las redes sociales es diferente y nos hace repreguntarnos qué es realmente un stalker, hasta qué punto debemos tomarlos en serio y cómo podemos protegernos de manipuladores psicológicos en el ámbito de internet.
El stalking es una forma de acoso, pero los acosadores en redes sociales no tienen por qué serlo también fuera de ellas, aunque pueden provocarnos el mismo sufrimiento y son iguales de reales. En ambos casos somos víctimas y podemos actuar para salir de una situación asfixiante, pero hay que saber cómo hacerlo.
Hay muchos tipos de acosadores, y la atmósfera de miedo psicológico que pueden provocar en sus elegidos es tal que puede ser difícil que se den cuenta si están en una situación de stalking o acoso a través de internet.
Por otro lado, es normal querer saber más sobre personas que conocemos, y en internet, como en nuestra sociedad, hay de todo: curiosos, celosos y stalkers. La persona que ha visto absolutamente todas tus fotos de Flickr o que da Like a todos tus posts no tiene por qué ser un stalker, sino simplemente un conocido que quiere saber más de tu vida.
La situación cambia cuando sientes miedo, cuando te sientes intimidado, cuando la situación se torna repetitiva y ves signos de obsesión. Es en ese punto donde es bueno considerar una serie de cosas para saber si ha llegado el momento de actuar para protegerte. Veremos una serie de pasos para saber cómo manejar una situación así.
Una de las cosas más difíciles puede ser darnos cuenta de que efectivamente estamos siendo acosados. Primero tenemos que advertir que no porque alguien te siga en todas las redes sociales es un stalker, los amigos claramente no lo son y nuestras madres entrarían de cabeza en esta definición de stalkers si solamente tuviésemos en cuenta esto, cuando obviamente no lo son.
Nuestra exposición en redes sociales hace que muchas veces otros se puedan sentir muy cercanos a nosotros, se sientan "amigos", pero eso a veces no es compartido por nosotros, y ahí entra una sensación un poco rara, donde sentimos que alguien desconocido nos conoce demasiado. Pero esto no tiene por qué ser signo de stalking. Empecemos por no volvernos paranoicos y tratar de entender los motivos del otro: si un viejo conocido quiere ver todas tus fotos o te pregunta por tu vida, eso no lo hace un acosador.
Observar hacia fuera y hacia dentro
Hay varios signos que definen actitudes obsesivas hacia una persona en internet, como por ejemplo: monitorea constantemente tu actividad en la red, habla de ti como si tuviéseis una relación importante, te manda emails, mensajes y Whatsapps de forma insistente, o deja comentarios en tu Facebook repetitivamente y sin que tú correspondas ese nivel de intensidad.
Pero también debes observar los signos hacia "dentro" y preguntarte si te estás sintiendo intimidado por sus acciones. Si te estás sintiendo agobiado o incómodo con la situación, entonces ya es razón suficiente para actuar y cambiarla.
Hablarlo
Esta es una decisión complicada porque si el stalking es obvio y amenazador lo mejor es cortar todo tipo de contacto inmediatamente y sin dar ningún aviso, bloqueando, cerrando perfiles o lo que sea necesario para alejarse de esa persona.
Si no es la situación, o si son personas conocidas o amigos y no te estás sintiendo amenazado, intenta responder en forma medida. Existe la posibilidad de que hayas malinterpretado a la otra persona o sus motivos. Háblalo y hazle ver claramente que su nivel de actividad en tus publicaciones es excesivo y que te parece inadecuado.
No respondas o responde corto
No contestes a sus comentarios o a sus Likes, probablemente quiera llamar tu atención, pero no le des el gusto. También puedes contestar corto, poniendo algo que simplemente demuestre que has visto su mensaje pero que no le das demasiada importancia.
Bloquéalo
Hasta aquí veníamos de buenas, pero si su actitud persiste, no lo dudes y bloquéalo sin pensarlo más. Puedes hacerlo de dos maneras, avisándole o no. Mi opinión es que no hay que avisar, pero tú debes elegir lo que te parezca mejor de acuerdo a la situación. Para bloquear a alguien en Twitter, puedes hacerlo desde su perfil, activando la opción, pero en ese caso, aunque ya no reciba tus actualizaciones en su timeline, el stalker podrá ver de igual forma a tus tweets entrando por web a tu página si tienes la cuenta abierta. Si la tienes cerrada con candado, no.
En Facebook puedes bloquear a una persona yendo a su perfil y también es conveniente que revises tu configuración de privacidad.
Cuéntalo a otros
Y busca ayuda. Es recomendable que cuentes a tus amigos lo que te está pasando, porque por un lado pueden darte más perspectiva, ayudarte a tomar acción o ayudarle a la otra persona a entender que debe dejar de hacer lo que hace.
Pasa al plan B: denuncia
Si la situación va más allá de todo esto y realmente te sientes amenazado, humillado, acosado o vives con miedo debido a la acción de alguien en redes sociales, de lo que esa persona ha publicado o la forma en la que se relaciona contigo, pasa por alto todos los puntos, no le des más vueltas y habla con la policía. Guarda capturas de pantalla de todo, guarda los emails y muéstraselos. Explícales todo lo que ha pasado e indícales cómo te sientes. Reporta a la policía cualquier tipo de actividad sospechosa, no importa si no tienes pruebas sólidas, es bueno que estén advertidos.
Es buena idea llevar un registro o un diario con todo lo que pasa, esto te ayudará a juntar pruebas ante las autoridades si tienes que denunciar y además evitarás perderte en pensamientos con la sensación de "todo está en tu cabeza" que otros pueden hacerte sentir.
El stalking es una forma de acoso, pero los acosadores en redes sociales no tienen por qué serlo también fuera de ellas, aunque pueden provocarnos el mismo sufrimiento y son iguales de reales. En ambos casos somos víctimas y podemos actuar para salir de una situación asfixiante, pero hay que saber cómo hacerlo.
¿Qué es un stalker (o un acosador)?
Acosar consiste en tener una conducta persistente hacia una misma persona con el objeto de tener control sobre ella. Los stalkers tienen un comportamiento obsesivo y causan un sentimiento angustiante a la persona perseguida, que teme por su integridad. Un acosador puede meterse contigo o con tus seres queridos. Quieren aislarte socialmente y hacer que sólo le dediques atención a él.Hay muchos tipos de acosadores, y la atmósfera de miedo psicológico que pueden provocar en sus elegidos es tal que puede ser difícil que se den cuenta si están en una situación de stalking o acoso a través de internet.
Por otro lado, es normal querer saber más sobre personas que conocemos, y en internet, como en nuestra sociedad, hay de todo: curiosos, celosos y stalkers. La persona que ha visto absolutamente todas tus fotos de Flickr o que da Like a todos tus posts no tiene por qué ser un stalker, sino simplemente un conocido que quiere saber más de tu vida.
La situación cambia cuando sientes miedo, cuando te sientes intimidado, cuando la situación se torna repetitiva y ves signos de obsesión. Es en ese punto donde es bueno considerar una serie de cosas para saber si ha llegado el momento de actuar para protegerte. Veremos una serie de pasos para saber cómo manejar una situación así.
Qué considerar
Reconocer la situación y tomar perspectivaUna de las cosas más difíciles puede ser darnos cuenta de que efectivamente estamos siendo acosados. Primero tenemos que advertir que no porque alguien te siga en todas las redes sociales es un stalker, los amigos claramente no lo son y nuestras madres entrarían de cabeza en esta definición de stalkers si solamente tuviésemos en cuenta esto, cuando obviamente no lo son.
Nuestra exposición en redes sociales hace que muchas veces otros se puedan sentir muy cercanos a nosotros, se sientan "amigos", pero eso a veces no es compartido por nosotros, y ahí entra una sensación un poco rara, donde sentimos que alguien desconocido nos conoce demasiado. Pero esto no tiene por qué ser signo de stalking. Empecemos por no volvernos paranoicos y tratar de entender los motivos del otro: si un viejo conocido quiere ver todas tus fotos o te pregunta por tu vida, eso no lo hace un acosador.
Observar hacia fuera y hacia dentro
Hay varios signos que definen actitudes obsesivas hacia una persona en internet, como por ejemplo: monitorea constantemente tu actividad en la red, habla de ti como si tuviéseis una relación importante, te manda emails, mensajes y Whatsapps de forma insistente, o deja comentarios en tu Facebook repetitivamente y sin que tú correspondas ese nivel de intensidad.
Pero también debes observar los signos hacia "dentro" y preguntarte si te estás sintiendo intimidado por sus acciones. Si te estás sintiendo agobiado o incómodo con la situación, entonces ya es razón suficiente para actuar y cambiarla.
Hablarlo
Esta es una decisión complicada porque si el stalking es obvio y amenazador lo mejor es cortar todo tipo de contacto inmediatamente y sin dar ningún aviso, bloqueando, cerrando perfiles o lo que sea necesario para alejarse de esa persona.
Si no es la situación, o si son personas conocidas o amigos y no te estás sintiendo amenazado, intenta responder en forma medida. Existe la posibilidad de que hayas malinterpretado a la otra persona o sus motivos. Háblalo y hazle ver claramente que su nivel de actividad en tus publicaciones es excesivo y que te parece inadecuado.
No respondas o responde corto
No contestes a sus comentarios o a sus Likes, probablemente quiera llamar tu atención, pero no le des el gusto. También puedes contestar corto, poniendo algo que simplemente demuestre que has visto su mensaje pero que no le das demasiada importancia.
Bloquéalo
Hasta aquí veníamos de buenas, pero si su actitud persiste, no lo dudes y bloquéalo sin pensarlo más. Puedes hacerlo de dos maneras, avisándole o no. Mi opinión es que no hay que avisar, pero tú debes elegir lo que te parezca mejor de acuerdo a la situación. Para bloquear a alguien en Twitter, puedes hacerlo desde su perfil, activando la opción, pero en ese caso, aunque ya no reciba tus actualizaciones en su timeline, el stalker podrá ver de igual forma a tus tweets entrando por web a tu página si tienes la cuenta abierta. Si la tienes cerrada con candado, no.
En Facebook puedes bloquear a una persona yendo a su perfil y también es conveniente que revises tu configuración de privacidad.
Cuéntalo a otros
Y busca ayuda. Es recomendable que cuentes a tus amigos lo que te está pasando, porque por un lado pueden darte más perspectiva, ayudarte a tomar acción o ayudarle a la otra persona a entender que debe dejar de hacer lo que hace.
Pasa al plan B: denuncia
Si la situación va más allá de todo esto y realmente te sientes amenazado, humillado, acosado o vives con miedo debido a la acción de alguien en redes sociales, de lo que esa persona ha publicado o la forma en la que se relaciona contigo, pasa por alto todos los puntos, no le des más vueltas y habla con la policía. Guarda capturas de pantalla de todo, guarda los emails y muéstraselos. Explícales todo lo que ha pasado e indícales cómo te sientes. Reporta a la policía cualquier tipo de actividad sospechosa, no importa si no tienes pruebas sólidas, es bueno que estén advertidos.
Es buena idea llevar un registro o un diario con todo lo que pasa, esto te ayudará a juntar pruebas ante las autoridades si tienes que denunciar y además evitarás perderte en pensamientos con la sensación de "todo está en tu cabeza" que otros pueden hacerte sentir.
martes, 18 de febrero de 2014
Condiciones de Facebook: todo lo que aceptase sin leer, explicado de forma clara
Facebook, la gran red social, ha cumplido 10 años. Con más
de 1230 millones de usuarios activos, la red social de Mark Zuckerberg
se ha convertido en uno de los servicios de mayor peso en la red; un
lugar en el que es fácil registrarse pero que, sin embargo, nos ofrece
un "contrato" que no todos los usuarios leen ni tampoco conocen.
Las condiciones de servicio, también conocidas como "términos de servicio" o ToS, son una serie de clausulas que encontramos cuando nos registramos en un servicio, vamos a usar por primera vez una aplicación o estamos instalando un software. Clausulas escritas, normalmente, en lenguaje jurídico (o pura verborrea legal, según se mire) y que describen cuáles son las condiciones de uso de un servicio determinado, qué se hace con nuestros datos, qué responsabilidades tenemos o qué obligaciones tiene el prestatario de los servicios.
Si bien sería lógico que este tipo de clausulas fueran fáciles de entender por los usuarios, la realidad es que están redactadas para ser un galimatías de tal calibre que los usuarios las aceptan sin revisar y sin leer. No es el único servicio que "casi" nos hace vender nuestra alma para poder usarlo; cualquiera de las redes sociales que usamos también tienen sus clausulas abusivas y, dado que en esta semana Facebook ha cumplido 10 años, vamos a poner el foco en la red social de Mark Zuckerberg para analizar qué condiciones hemos aceptado en Facebook, seguramente, sin haberlas leído.
Partiendo de esta base, el texto que encontramos en las condiciones de Facebook, y que nadie suele leer, está estructurado en 19 bloques que, a su vez, se expanden por un buen número de páginas "aclaratorias" con más ramificaciones y que intentan explicar (aunque es fácil perderse entre tanta página) qué es lo que hace Facebook con nuestros datos y con la información que generamos en su plataforma.
Las condiciones de servicio, también conocidas como "términos de servicio" o ToS, son una serie de clausulas que encontramos cuando nos registramos en un servicio, vamos a usar por primera vez una aplicación o estamos instalando un software. Clausulas escritas, normalmente, en lenguaje jurídico (o pura verborrea legal, según se mire) y que describen cuáles son las condiciones de uso de un servicio determinado, qué se hace con nuestros datos, qué responsabilidades tenemos o qué obligaciones tiene el prestatario de los servicios.
Si bien sería lógico que este tipo de clausulas fueran fáciles de entender por los usuarios, la realidad es que están redactadas para ser un galimatías de tal calibre que los usuarios las aceptan sin revisar y sin leer. No es el único servicio que "casi" nos hace vender nuestra alma para poder usarlo; cualquiera de las redes sociales que usamos también tienen sus clausulas abusivas y, dado que en esta semana Facebook ha cumplido 10 años, vamos a poner el foco en la red social de Mark Zuckerberg para analizar qué condiciones hemos aceptado en Facebook, seguramente, sin haberlas leído.
Navegar y navegar por las clausulas
Las clausulas que definen las condiciones de Facebook, afortunadamente, están en castellano y, por tanto, se rompe un poco la barrera del idioma. Sin embargo, a pesar de la traducción, Facebook deja claro que lo que estamos leyendo es una traducción de un texto escrito en inglés de Estados Unidos y que, por tanto, el que prevalece como vinculante (el que aceptamos como contrato) es la versión en inglés así que si hay errores en la traducción no se tienen en cuenta desde el punto de vista de Facebook.Partiendo de esta base, el texto que encontramos en las condiciones de Facebook, y que nadie suele leer, está estructurado en 19 bloques que, a su vez, se expanden por un buen número de páginas "aclaratorias" con más ramificaciones y que intentan explicar (aunque es fácil perderse entre tanta página) qué es lo que hace Facebook con nuestros datos y con la información que generamos en su plataforma.
Tus datos, mis datos, nuestros datos
-
Aunque Facebook indique que somos los propietarios de los derechos de
los contenidos que subimos (nuestras fotos, nuestros vídeos...), la red
social de Mark Zuckerberg se auto-atribuye una licencia de uso mientras
seamos usuarios del servicio y, por tanto, puede usar nuestros
contenidos o los que generemos en aplicaciones conectadas con Facebook.
Dicho de otra forma, cuando subimos una foto a Facebook, el servicio
tiene derecho de usarla y puede mostrar nuestra foto de perfil en el
widget que se usa en una web o usar un vídeo subido en otra sección
aunque, eso sí, la visibilidad de los contenidos depende de nuestra
propia configuración de privacidad (y si hemos acotado la visualización
de los contenidos que hemos publicado).
-
Cuando eliminamos un contenido de Facebook, no es descabellado pensar
que éste desaparezca de la red social; sin embargo, las cosas no son
tan simples. Facebook nos avisa que aunque borremos algo puede que no
desaparezca del todo porque, como buena empresa tecnológica, guarda
copias de seguridad de sus bases de datos y contenidos y los retiene
durante un tiempo para poder recuperar información. Por tanto, aunque
borremos algo, lo más seguro es que Facebook lo siga conservando.
-
Que una aplicación acceda a nuestros datos, según Facebook, es algo
que depende de nosotros. Facebook se asegura de mostrar qué información y
acceso requiere la aplicación conectada y queda de nuestro lado aceptar
estas condiciones de la aplicación (y compartir nuestra información con
un tercero).
-
Por el hecho de usar Facebook, los usuarios nos convertimos en
"producto" de los anunciantes de la plataforma. Al registrarnos estamos
aceptando tácitamente que Facebook use nuestra foto de perfil, nuestro
nombre o nuestros contenidos para sus campañas publicitarias o
algoritmos de segmentación; de esta forma, usan nuestros datos para
modelar la publicidad que vemos o la que puedan ver otros usuarios
(indicando a nuestros amigos que a nosotros nos gusta una determinada
marca). Nuestra implicación en la publicidad es obligatoria y, por
supuesto, no recibiremos dinero alguno por nuestra participación.
-
Al usar Facebook consentimos que nuestros datos se almacenen en
Estados Unidos y, por tanto, les aplique la legislación vigente en el
país. De todas formas, hay una curiosa excepción para los usuarios de
Alemania que cuentan con unas condiciones especiales tras los distintos procesos legales contra la red social en este país.
Seguridad y protección de los usuarios
-
Facebook no garantiza que su plataforma sea segura; sí que es cierto
que impone ciertas "reglas de uso" y mecanismos para informar si nos
topamos con usuarios que ejerzan de stalkers, publiquen contenidos violentos, sean spammers o realices actividades comerciales fuera de las normas establecidas.
-
Para poder registrar una cuenta en Facebook, el usuario debe ser
mayor de 13 años y ofrecer información real (nada de nombres falsos o
registrarnos suplantando a otra persona). De hecho, al registrarnos, uno
adquiere una serie de compromisos con Facebook que,
teóricamente, debemos cumplir: mantener actualizada la información de
contacto, no compartir nuestra contraseña (aunque esto debería ser
obvio), no transferir la cuenta a un tercero, usar datos reales y,
además, acatar que Facebook pueda reclamar (y quitarnos) nuestro nombre
de usuario porque una marca lo reclame o se queje.
-
Facebook se reserva el derecho de retirar contenidos publicados si
considera que violan sus políticas o si alguien ha denunciado una
violación de derechos de propiedad intelectual. Además, para los
usuarios reincidentes, Facebook puede considerar la desactivación de las
cuentas sin previo aviso.
Los derechos del usuario
-
Facebook puede cambiar las condiciones del servicio cuando quiera, es
algo que deja bastante claro. Si bien es cierto que avisará a los
usuarios, en el momento que se apliquen los cambios y sigamos usando el
servicio, la red social de Mark Zuckerberg asumirá que los hemos
aceptado.
-
Nuestra cuenta puede darse de baja o desactivarse tanto si lo
solicitamos nosotros mismos como de manera unilateral por parte de
Facebook (por ejemplo, por un mal uso). La desactivación es temporal, es
decir, podemos volver a Facebook y reactivar la cuenta sin que los
datos se hayan perdido. En el caso de eliminar nuestra cuenta, Facebook
eliminará nuestros datos aunque, eso sí, con la prerrogativa que
comentábamos al inicio: las copias de seguridad se mantienen.
-
Aunque eliminemos nuestra cuenta del servicio, Facebook mantiene
vigente algunas clausulas de sus condiciones de servicio y, además de
mantener los backups, los likes que hayamos hecho o los contenidos que se hayan compartido como "públicos".
-
Facebook es una empresa estadounidense, por tanto, la legislación que
aplica es la de su país: la ley estadounidense de protección de los
derechos de autor (Digital Millennium Copyright Act) o la ley de
protección de la privacidad de vídeo (Video Privacy Protection Act,
VPPA) y, en caso de demanda, el fuero que aplica es el del tribunal del
Distrito Norte de California o en un tribunal estatal del Condado de
San Mateo. Además, Facebook queda exenta de toda responsabilidad por
nuestros actos y en caso de demanda por algo que hayamo hecho, ellos
permanecerán al margen.
-
Facebook no ofrece garantías de disponibilidad del servicio ni
tampoco se hace responsable de lo que hagan los usuarios, ellos redactan
un código de conducta que intentan que se cumpla pero tampoco
garantizan que esto vaya a ocurrir en el 100% de los casos.
-
Si Facebook no cumpliese alguna de sus clausulas, no pasa nada. Que
Facebook no cumpla no invalida el contrato y si hay alguna clausula que
no se pueda cumplir por motivos técnicos o legales tampoco pasa nada,
todo lo demás sigue siendo de aplicación.
lunes, 17 de febrero de 2014
Instala Android 4.4.2 KitKat en tu Galaxy Nexus con esta ROM totalmente funcional y estable
Todos los propietarios de un Nexus estábamos esperando hace unos
meses la actualización a Android KitKat con mucha ilusión. Una de las
características que definen a los Nexus consiste en que sus
actualizaciones vienen directamente desde Google, y éste tiene un
compromiso hacia estos equipos actualizándolos rápidamente y en teoría
sin olvidar los Nexus no tan nuevos.
El Galaxy Nexus es el tercer Nexus de la historia, y después de 18 meses desde su comercialización a todos nos sorprendió ver que Google no sacaba para él la actualización a Android KitKat.
Su autor, baldwinguy77, describe esta ROM como OTA-Like, haciendo referencia a que la ROM no tiene modificaciones ni añadidos extra, siendo su objetivo el conseguir que el Galaxy Nexus se sienta lo más parecido posible a un Nexus 5.
Si estás interesado en conocer más datos o en instalarla puedes hacerlo desde el hilo oficial en XDA. el proyecto tiene muy buena pinta, y parece que gracias a él los propietarios de un Galaxy Nexus podrán acceder a una experiencia KitKat pura.
El Galaxy Nexus es el tercer Nexus de la historia, y después de 18 meses desde su comercialización a todos nos sorprendió ver que Google no sacaba para él la actualización a Android KitKat.
Android KitKat para el Galaxy Nexus con todas sus características
Este hecho fue muy criticado e incomprendido por los usuarios, y al cabo de poco tiempo empezaron a aparecer soluciones creadas por la comunidad que acercaban de alguna manera la experiencia KitKat al Galaxy Nexus. Sin embargo, desde hace unos días ha aparecido este hilo en XDA en donde se está llevando a cabo un proyecto para adaptar la build KOT49H al Galaxy Nexus.Su autor, baldwinguy77, describe esta ROM como OTA-Like, haciendo referencia a que la ROM no tiene modificaciones ni añadidos extra, siendo su objetivo el conseguir que el Galaxy Nexus se sienta lo más parecido posible a un Nexus 5.
Si estás interesado en conocer más datos o en instalarla puedes hacerlo desde el hilo oficial en XDA. el proyecto tiene muy buena pinta, y parece que gracias a él los propietarios de un Galaxy Nexus podrán acceder a una experiencia KitKat pura.
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KitKat,
KOT49H,
ROM
Internet de las Cosas
Si
internet cambió su vida, espere a lo que está por venir con Internet de
las Cosas. La era de la red global sensorial está por llegar, con la
capacidad de permitirnos reaccionar y anticiparnos para mejorar la
calidad de nuestras vidas, no lo dude, un salto cuántico en internet
está por suceder.
Internet de las Cosas es la integración de sensores y dispositivos a objetos que utilizamos en la vida diaria que están conectados a internet en todo momento y desde cualquier lugar, con la capacidad de recibir o emitir datos que pueden ser reunidos, analizados y distribuidos para convertirlos en información y con ciertas condiciones y políticas en conocimiento, y se cree que con el tiempo en sabiduría, esto a través de tendencias, modelos y comportamientos, por los altos volúmenes de datos, que Internet de las Cosas va a generar.
Lo que hace fascinante a Internet de las Cosas es que cada objeto representa una fuente de datos, lo cual exige cambios al actual Internet y a la forma de como es esta red utilizada por los usuarios.
No todo es miel sobre hojuelas, existen frenos significativos en el crecimiento exponencial que tiene Internet de las Cosas que se debe principalmente a la necesidad de desarrollo de fuentes de energía para soportar millones de millones de sensores y dispositivos que se encontrarán en todas las cosas y en todas partes, también existen problemas por la falta de definición y establecimiento de normas que permitan estandarizar Internet de las Cosas, además otra cosa que también impacta en el crecimiento de Internet de las Coas es la brecha digital de los países pobres, y por supuesto, el mismo movimiento está generando nuevas necesidades de modelos y sistemas para soportar millones de millones de datos.
A pesar de las limitaciones, fanáticos electrónicos, emprendedores y sitios de Crowdfunding como Indiegogo, Kickstarter y muchos otros, están empujando de manera acelerada, por encima de las necesidades y objeciones.
Los primeros pasos se están dando en estos ambientes a través de smartphones, tabletas, relojes, pulseras y gadgets en general, así como avances significativos en la domótica e inmiótica que son parte ya de lo que se empieza a formar como Internet de las Cosas, y por supuesto el ritmo empieza a subir su velocidad.
Los objetos, que se están incorporando a Internet de las Cosas, son capaces por lo menos de identificarse, ubicarse, capacidad para comunicar estados y algunos son hasta capaces de identificar su contexto.
No le extrañe saber que su vecino tiene un collar para su perro o su gato que le comunica su salud y su actividad por internet, tampoco le genere sorpresa saber que su amigo vigoréxico tiene un brazalete que le dice todos los tipos de ejercicio qué hace y cómo los hace, mucho menos le extrañe que sepa datos del contenido de su refrigerador o de su auto a través de su celular y conexión a internet, tampoco se alarme que una fruta, un árbol y hasta un microscópico dispositivo en su cuerpo le mantenga prevenido y anticipado ante enfermedades.
El día que un objeto sea un nodo de internet capaz de medir y saber casi cualquier cosa y que se pueda automatizar la respuesta para anticiparse o reaccionar no está lejos.
Internet está a punto de dar un salto nunca visto y la exigencia que todo esto traiga será un asunto que sin duda se estará hablando recurrentemente, porque no tenga duda que Internet de las Cosas va cambiar significativamente su vida.
Internet de las Cosas es la integración de sensores y dispositivos a objetos que utilizamos en la vida diaria que están conectados a internet en todo momento y desde cualquier lugar, con la capacidad de recibir o emitir datos que pueden ser reunidos, analizados y distribuidos para convertirlos en información y con ciertas condiciones y políticas en conocimiento, y se cree que con el tiempo en sabiduría, esto a través de tendencias, modelos y comportamientos, por los altos volúmenes de datos, que Internet de las Cosas va a generar.
Lo que hace fascinante a Internet de las Cosas es que cada objeto representa una fuente de datos, lo cual exige cambios al actual Internet y a la forma de como es esta red utilizada por los usuarios.
No todo es miel sobre hojuelas, existen frenos significativos en el crecimiento exponencial que tiene Internet de las Cosas que se debe principalmente a la necesidad de desarrollo de fuentes de energía para soportar millones de millones de sensores y dispositivos que se encontrarán en todas las cosas y en todas partes, también existen problemas por la falta de definición y establecimiento de normas que permitan estandarizar Internet de las Cosas, además otra cosa que también impacta en el crecimiento de Internet de las Coas es la brecha digital de los países pobres, y por supuesto, el mismo movimiento está generando nuevas necesidades de modelos y sistemas para soportar millones de millones de datos.
A pesar de las limitaciones, fanáticos electrónicos, emprendedores y sitios de Crowdfunding como Indiegogo, Kickstarter y muchos otros, están empujando de manera acelerada, por encima de las necesidades y objeciones.
Los primeros pasos se están dando en estos ambientes a través de smartphones, tabletas, relojes, pulseras y gadgets en general, así como avances significativos en la domótica e inmiótica que son parte ya de lo que se empieza a formar como Internet de las Cosas, y por supuesto el ritmo empieza a subir su velocidad.
Los objetos, que se están incorporando a Internet de las Cosas, son capaces por lo menos de identificarse, ubicarse, capacidad para comunicar estados y algunos son hasta capaces de identificar su contexto.
No le extrañe saber que su vecino tiene un collar para su perro o su gato que le comunica su salud y su actividad por internet, tampoco le genere sorpresa saber que su amigo vigoréxico tiene un brazalete que le dice todos los tipos de ejercicio qué hace y cómo los hace, mucho menos le extrañe que sepa datos del contenido de su refrigerador o de su auto a través de su celular y conexión a internet, tampoco se alarme que una fruta, un árbol y hasta un microscópico dispositivo en su cuerpo le mantenga prevenido y anticipado ante enfermedades.
El día que un objeto sea un nodo de internet capaz de medir y saber casi cualquier cosa y que se pueda automatizar la respuesta para anticiparse o reaccionar no está lejos.
Internet está a punto de dar un salto nunca visto y la exigencia que todo esto traiga será un asunto que sin duda se estará hablando recurrentemente, porque no tenga duda que Internet de las Cosas va cambiar significativamente su vida.
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